Experimentación de mi cuerpo a través del tacto
Ejercicio fenomenológico del cuerpo
En el ejercicio presentado en
clases, en el grupo de mis compañeros, presenté dos ejercicios que tienen que
ver con el cuerpo: la respiración y el tacto del propio cuerpo. Después de todas
las valoraciones de los compañeros, me decidí realizar una de ellas. Escogí la
del tacto del propio cuerpo. Eso porque es bastante mencionado en los Ejercicios
Espirituales de San Ignacio de Loyola. Siempre hay una invitación a ser
consciente de mi propio cuerpo, solo que más desde el pensamiento, pero yo
quiero optar por el sentir mi propio cuerpo desde mi propio tacto.
Pregunta filosófica: a decir verdad, al inicio me
conflictué con la pregunta filosófica. Se suele asociar a una pregunta
filosófica a aquella que tiene que ver con temas complicados. Incluso, entre
menos común son los términos que utilizamos, más filosófica será la pregunta,
eso decimos. No obstante, no es así. Hay preguntas que son sencillas y son
filosóficas. Es por eso que, he optado por una pregunta filosófica sencilla. Yo
digo que mi pregunta es filosófica porque es pregunta filosófica todo aquello
que tiene que ver con la exploración fundamental de la realidad, la existencia,
el conocimiento, pero también la experiencia. Yo me dejé llevar por la
experiencia, que es la que en este caso le incumbe a la fenomenología.
¿Cómo experimento mi cuerpo a
través del tacto cuando uso mis propias manos?
Esta es una pregunta filosófica
porque busca, no una explicación científica, sino una exploración de la
experiencia inmediata del cuerpo en su imbricación consigo mismo.
Objetivo del ejercicio: explorar cómo mi cuerpo se
manifiesta a través del tacto, me centraré en las sensaciones de mi propio
cuerpo, para comprender cómo se experimenta.
Los pasos que voy a seguir son los
siguientes:
Preparación del lugar:
Ø Buscaré un lugar tranquilo y
adoptaré una postura cómoda.
Ø Cerraré mis ojos para reducir la
influencia de otros sentidos y enfocarme en la precepción táctil.
Exploración del tacto en mi propio
cuerpo:
Ø Usaré mis manos para tocar algunas
partes de mi cuerpo.
Ø Prestaré atención a dos elementos fundamentales:
1.
La
mano que toca: ¿cómo se siente la acción de tocar?
2.
La
piel que es tocada: ¿cómo se siente la parte del cuerpo que recibe el contacto?
El propósito es saber distinguir
entre el tocar y se tocado o ver si en algún momento ambos se funden en una
sola experiencia. Así, durante el ejercicio estarán tres preguntas
fundamentales: ¿cómo siento mi cuerpo mientras hago el ejercicio? ¿Qué pasa si
solo me concentro en lo que estoy sintiendo, sin pensar? ¿en algún momento
siento que no hay diferencia entre tocar y ser tocado?
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