Atencion a migrantes

Servicio en la casa del CdMSG primera entrevista

22 de marzo 

A las 3 de la tarde recibí el turno de primera entrevista, limpie las mesas y revise que la computadora esté funcionando, mientras estaba imprimiendo unas hojas de tabla de registro, tocan el timbre: de donde son, hacia donde se dirigen, sentí olor a cigarro, vi a unos niños con los pies super sucio, quizás llevaban dias de no bañar y con unas chancletas rotas 

Les dije a los padres de familia, que no podían ingresar por olor al cigarro, ellos reaccionaron y rápidamente dijeron que los estaba discriminando y teníamos el derecho de ayudarlos porque son de Venezuela. Me entregaron las cajetillas de cigarro, cuchillo y dijeron que si quería podía registrar sus mochilas, no era necesario hacer eso 

Contaron como los habían tratado en el camino mientras me fijaba que no estaban quietos y sus miradas parpadeaban, traían un olor desagradable, los niños no ponían atención, preguntaban cada rato: ¿a que hora nos dan de comer?, ¿Qué nos van a dar de comer? Ellos trataban de entablar dialogo conmigo, pero inquietos, en algunos momentos les dije que se sentaran o los iba a sacar en la calle, les dije que hay cámaras de vigilancia y está prohibido correr por los pasillos 

Les pedí los documentos, me di cuenta de que venía un niño no acompañado y sin la respectiva documentación de permiso, llamamos a los padres, después de un rato pasaron en enfermería siempre bajo mi supervisión hasta llegar en el área de la cocina 

Turno de velador

5 de abril

Después de doblar las cobijas en el tercer piso con la ayuda de un deportado, charlamos le dije que me ayudara para controlar a las personas. Él se quedó en el tercer piso y yo bajé en el área de cocina, había muchos niños, llorando, me dio una sensación de responsabilidad, dije entre mí, es solo estar aquí; es estar presente, buscando la manera en que ayudar y no solo controlar, proyecté una película, busqué dulces 

Me acerqué a una familia sentada en el patio. La madre sostiene a un niño pequeño que se encuentra enfermo, tenía demasiado fiebre. Sus manos son delgadas, fuertes, sucio y quemados por los rayos del sol. Cuando me mira la señora, sus ojos reflejan cansancio, pero también esperanza contenida porque llevaba unos dulces y galletas. Su voz es baja, pausada con señal de deshidratación. Me cuenta de su viaje, de los días sin descanso y noches durmiendo en las calles, del miedo nocturno a no despertar o ser violada. La escucho, pero no es solo oír: traté de pensar en mis familiares migrantes, sentí como que eso les están pasando, se veía el dolor silencioso, las lagrimas que salen del corazon 

Ya en la hora de la comida, noto la manera en que la madre trata de comer y sonreír, pero preocupada por la salud de su niño. No hay prisa en sus manos, sino un respeto casi sagrado por el alimento. En sus gestos hay agradecimiento, pero también algo más:  duda, porque sabe que solo un día puede permanecer en las instalaciones 

Traté de proporcionarles mas alimentos, tratar de hacer unas bromas, pero en el fondo me sentía completamente vacío, después de que terminaron de comer, les di indicaciones, la madre amablemente con el niño enfermo se acercó hacia mi persona, pidió atención médica, se le concedió y el niño necesitó un espacio mas privado, arreglé un cuarto solo para ellos, la madre agradecida, me concedió un abrazo como señal de agradecimiento 


Comentarios

  1. Muy bien. Qué bueno que mostraste dos caras del servicio: una un poco cruda, la otra más penosa. Me intriga la base fenoménica de algunas afirmaciones: ¿cómo luce una mirada cansada, o cómo se sabe por los ojos que la persona está cansada?, ¿cómo te enteraste de la esperanza contenida de la señora? (¿qué querés decir con eso de "contenida"?, ¿cómo se veía el dolor silencioso?, ¿es cosa de ver con los ojos o es imagen literaria?, igual con los gestos de agradecimiento (no solo nombrar lo que pasa sino describir de dónde y cómo sacás esas conclusiones). Por último: cuidado con las afirmaciones causales (ej. los dulces y las galletas que causan ciertos sentimientos).

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